, Conversación con el mejor docente del mundo

Conversación con el mejor docente del mundo

Conversatorio con “el mejor docente del mundo”

El importante Evento, Organizado por Cooperativa Editorial Magisterio y la Fundación Varkey se llevó a cabo en el auditorio del Gimnasio Moderno el 15 de julio.
Tomar cada día como oportunidad de aprendizaje, enfocarse en sus alumnos con mayores dificultades, conectarse con los demás profesores y con el entorno, tomar las frustraciones como combustible, tener mucha dedicación y dar un paso más para descubrir el talento de cada estudiante son las claves del mejor maestro del mundo.
Cuando Peter Tabichi quedó seleccionado entre los 50 finalistas del Global Teacher Prize no lo podía creer, pues estaba compitiendo con maestros con títulos de posgrado, provenientes de escuelas muy prestigiosas del llamado primer mundo.
Y cuando obtuvo el galardón, su sorpresa fue mayor y dedujo que, más que poseer títulos de estudios avanzados, o contar con la suerte de estar vinculado a un colegio de renombre, el mejor maestro debe tomar cada día de su trabajo como una oportunidad de aprendizaje. Además, debe estar en permanente actualización, asistiendo a seminarios y talleres de diversidad de temas, que es lo que le permite crecer y mejorar en su profesión, pero, sobre todo, debe estar atento a lo que aprende de su experiencia diaria en la interacción con sus alumnos.

El método

Como profesor de matemáticas, una de las ecuaciones más difíciles que el Maestro Peter debe resolver es lograr que, a la vez que da cumplimiento a los lineamientos y contenidos de la educación oficial, se pueda enfocar con mucho cuidado en sus estudiantes con mayores deficiencias y dificultades: niños y niñas provenientes de entornos pobres, sometidos a constantes y diversas presiones que les impide concentrarse y padecen de baja autoestima lo cual no les permite avanzar en su propio desarrollo . Mientras se esfuerza por enseñar a todo el grupo, a la vez guarda un permanente cuidado en atender las necesidades especiales de sus estudiantes de bajo desempeño. Peter se concentra en descubrir en cada niño el talento que tiene y en ayudarlo a que lo desarrolle.
Tabichi es consciente de que se desempeña con restricciones en un entorno de autonomía escolar restringida por una Comisión de Estudios que determina los lineamientos curriculares y una Comisión de Maestros que exige el cumplimiento de un plan de clase. En estas circunstancias, Peter opta por hacer algo más de lo que le demandan sus deberes; dar un paso más de lo que se le exige. Es la única manera de aportar valor a cada estudiante.
La clase es el escenario en el cual deberá enfrentar sus frustraciones que surgen cuando algunos estudiantes no logran los resultados esperados; trabajando más, convierte la derrota en oportunidad de crecimiento y en ocasión para fortalecer su espíritu. Su experiencia le ha enseñado que lo mejor llega justo después de que se está por tirar la toalla.
Conectarse con los demás docentes y con el entorno

Aunque algunos piensan que en proyectos integradores, con participación de diversas áreas en la Escuela, se corre el riesgo de que las disciplinas pierdan su “lógica interna”, Tabishi y sus colegas trabajan en proyectos integrando las diferentes materias y comparten experiencias de cómo afrontan el trabajo con estudiantes que requieren especial atención. Los resultados no pueden ser mejores: el premio recibido por Peter fue antecedido por el reconocimiento de su Escuela Keriko Secondary School como la mejor de Kenia.

Las estrategias

Los instrumentos de los que se han valido Tabichi y sus colegas son dispositivos como el Club de Ciencia y el Club de la Paz. Con el primero ha ganado en Ferias de ciencia en Kenia y en Estados Unidos y cumple uno de sus propósitos de divulgar la producción del conocimiento en todos los escenarios y niveles educativos de su país. Con los clubes de paz ha logrado que sus estudiantes dominen sus emociones y reconozcan el valor de las diferencias en un salón donde comparten con otros alumnos provenientes de diversas etnias. En opinión de Tabichi estos propósitos, métodos y estrategias deberían hacer parte del plan de estudios.
Las difíciles condiciones en las que trabaja Tabichi con gran deficiencia de infraestructura, donde los estudiantes muchas veces caminan siete horas para llegar a la Escuela, nos recuerdan esos mismos escenarios que viven profesores y estudiantes colombianos en algunas instituciones educativas de lugares apartados del país y olvidados por sus gobernantes y por nosotros, sus connacionales.
Tabichi no es el mejor profesor del mundo; él representa a los profesores que dan lo mejor de sí mismos para lograr lo mejor de sus estudiantes; como dijo el propio Peter Tabichi: “no me considero en mejor profesor; el galardón es una forma de resaltar el arduo trabajo que miles de docentes desempeñan cada día”.
En Colombia tenemos algunos de esos “avatares” del mejor profesor del mundo: docentes como Alexander Rubio, quien con su propuesta de la Pedagogía del Loto ha logrado transformar vidas en el colegio; Luis Miguel Bermúdez, con su innovaciones en educación sexual, reconocidas como caso de éxito en la reducción de embarazos adolescentes o Luis Emiro Ramírez quien incentiva a sus alumnos a generar soluciones creativas para los problemas del campo en Caquetá.
El mejor profesor del mundo se encarna en cualquier rincón del planeta donde un o una docente se empeña en transformar personas y, a través de ellas, transformar el mundo.

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